3 Consideraciones que todo tratamiento para ansiedad debe tener

La ansiedad es una reacción ante una amenaza percibida, el problema acá es que un cuerpo agotado o bajo mucho estrés, puede comenzar a detectar amenazas donde no las hay y a partir de esto, puede desencadenar síntomas y reacciones muy incómodas. Para un organismo sensible -por la razón que sea- las actividades más cotidianas y sencillas pueden ser interpretadas como amenazas o peligros reales. Por ejemplo, una bandeja de correo electrónico saturada de mensajes o manejar con tráfico excesivo.

Todos nos vemos expuestos a un poco de ansiedad de vez en cuando, el ritmo de vida actual es bastante acelerado y es natural que aveces nuestro organismo se sature. Si bien es un proceso natural, si ten sientes abrumado o la ansiedad es cada vez más fuerte y constante o llega a ser paralizante, es importante que la ansiedad no permanezca desatendida, pues este tipo de trastornos no se van por su cuenta y por el contrario, tienen a complicarse.

Si sientes que puedes estar sufriendo un trastorno de ansiedad grave, no dudes en buscar el consejo de un profesional en salud que te recomiende un tratamiento. Hay muchísimas opciones disponibles para controlar los síntomas y tratar la ansiedad, existen terapias, medicamentos y muchas opciones naturales. El cuerpo y la mente son muy complejos, por ello superar la ansiedad no es un proceso sencillo. Sin embargo, no importa qué tratamiento elijas, hay tres piezas claves cotidianas que tienes que cuidar mucho si deseas reducir la ansiedad diaria y traer un poco de serenidad a tu vida.

Duerme bien

Es algo en lo que los profesionales de salud insisten mucho. Las consecuencias de un sueño inconsistente pueden ser serias, afectando nuestro desempeño físico y mental y sumando a nuestro estrés y ansiedad. Muchos creen que la ansiedad se debe a un estado de agotamiento, sea mental o físico y es un círculo vicioso.  Recuerda, en primer lugar, que en lo que a sueño se refiere no es tan importante la cantidad como la calidad. Por otro lado, es clave para tu recuperación que respetes algunas rutinas. Cambiar patrones de sueño no es fácil, pero ciertamente todos podemos hacerlo y es muy probable que tus rutina de ir a la cama esté desordenada. Para comenzar, por ejemplo,  intenta irte a dormir siempre a la misma hora. También, una vez que te has acostado, evita utilizar pantallas con luz brillante, pues estas luces confunden a nuestro cerebro haciéndolo creer que es de día. Al principio puede ser difícil cambiar nuestras prácticas, pero con un poco de esfuerzo encontrarás la rutina para ti.

Come bien

La ansiedad puede hacer que cambies tu apetito, la manera en que comes y lo que comes, sin embargo la última palabra la tienes tú. No es tan fácil, pero no siempre debes darle a tu cuerpo lo que quiere, si no lo que necesita. Y es cierto que el cuerpo necesita de un variedad completa de nutrientes para funcionar correctamente. Algunos nutrientes esenciales como vitaminas del complejo B, ácidos grasos omega 3 y magnesio han probado reducir síntomas de depresión y ansiedad. Los cereales de grano entero ayudan a regular los niveles de serotonina, que es un neurotransmisor que nos ayuda a sentirnos bien -usualmente sus niveles son bajos en personas con ansiedad y depresión-. Controla el consumo de alimentos procesados, azúcares y bebidas estimulantes como café y alcohol, pues estos suelen aumentar los síntomas de ansiedad.

Respira bien

Puede parecer un consejo tonto a veces, pero la respiración es de los pocos actos involuntarios que podemos controlar a consciencia. Esto es nuestro cuerpo permitiéndonos obtener mayores beneficios de esta actividad que tan regularmente damos por sentado. Y es que al parecer respirar bien y aprender técnicas de respiración abdominal, entre muchos otros beneficios, es una manera excelente para estimular el nervio vago, el cuál es clave en la comunicación entre el cerebro y cuerpo, en especial enviando señales de tranquilidad y relajación, pues pertenece al mismo sistema -sistema nervioso autónomo- que se encarga tanto  de liberar las respuestas de ansiedad  como de relajación.

Pueden parecer consejos muy básicos, sin embargo, en el cuerpo humano todo está conectado, son muchas funciones a la vez y muy complejas además. Muchas veces hay que prestar atención a lo más básico y comenzar a trabajar a partir de ahí. Estos consejos y muchos más los aprendí con la guía para superar el pánico y la ansiedad: Venciendo tu Ansiedad, puedes obtener más información haciendo click aquí.

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