¿Ansiedad por manejar? Consejos y maneras de tratar esta fobia

Tratamiento Ansiedad fobia a ConducirUna fobia es el temor extremo a una actividad, objeto o situación, que se caracteriza por ser desproporcionada en relación el riesgo que representa. La fobia a conducir un automóvil, conocida como amaxofobia, es muy común y es una condición muy desgastante para la calidad de vida, pues según sea su grado, puede interferir en actividades cotidianas: como ir al trabajo, asistir a citas, hacer comprar, entre otras. Si sientes que la ansiedad por manejar te controla y está causando que manejes con mucha angustia o estás evitando manejar por temor, es muy importante hacer algo al respecto.  En primer lugar es bueno comprender cómo se generó esta fobia. Algunas fobias pueden estar impresas en nuestros genes, sin embargo este no es el caso de la amaxofobia.  Lo que sí puede tener una influencia es nuestra crianza, por ejemplo si los padres muestran señales de que sienten temor o rechazo a conducir.

Esta fobia también pueden surgir debido a una experiencia traumática, que es en muchos casos la causa más común. La amaxofobia se puede desarrollar gradualmente o rápidamente y podría surgir debido a alguna de las siguientes experiencias o situaciones:

  • Experimentar o presenciar un accidente de tránsito.
  • Debido a una mala experiencia durante las clases de manejo (por ejemplo recibir gritos o agresiones de parte del instructor).
  • Baja tolerancia al estrés de la carretera, como embotellamientos, por ejemplo.
  • Experiencias de manejo atemorizantes que no han tenido un accidente como consecuencia, pero sí han producido mucha ansiedad, como conducir durante una tormenta, bajo neblina densa, sobre nieve o barro, entre otros.
  • Temor causado por las constantes noticias relativas a  accidentes de tránsito.

Reconoce los síntomas de tu fobia

Cuando se sufre de una fobia, se pueden experimentar varias emociones y reacciones físicas que van desde ligeras hasta completamente paralizantes. En el caso de la amaxofobia algunas de estas pueden ser:

  • Incapacidad para conducir un automóvil. Temor paralizante con sólo pensarlo.
  • Síntomas físicos como sudoración, dolor de cabeza, dolor de pecho, palpitaciones aceleradas, náuseas, sequedad de boca, mareos, entre otras.
  • Sensación de irrealidad a la hora de conducir.
  • Sentimiento constante de que algo anda mal con el automóvil o que algo va a fallar.
  • Búsqueda constante de excusas para evitar manejar, aún cuando esto puede llevar a conflictos con los seres queridos, por ejemplo.

¿Cómo tratar la ansiedad por conducir?

Es muy difícil superar una fobia sin ningún tipo de ayuda o tratamiento, particularmente si ya llevamos bastante tiempo experimentando los síntomas y, por así decirlo, la hemos dejado crecer. Sin embargo, con el tratamiento apropiado sí se pueden superar. Una de las opciones más recomendadas para estos casos es la Terapia Cognitivo Conductual, para ayudar a cambiar tus patrones de pensamiento entorno al manejo. La Terapia de Exposición es otro tratamiento efectivo en estos casos, sin embargo es una alternativa más delicada, pues debe hacerse de modo gradual, para que no sea contraproducente.

Además de buscar la ayuda de algún profesional, también existen algunas acciones que puedes tomar por tu cuenta:

  1. Comunica tus miedos. Hablar es muy importante porque te puede ayudar a aceptar estás sufriendo este temor. En Venciendo tu Ansiedad, una guía que suelo recomendar para vencer la ansiedad, se da mucha importancia al hecho de aceptar que tenemos ansiedad como uno de los tres pasos esenciales para comenzar a superarla. Poner los sentimientos en palabras es una parte esencial de este proceso.
  2. Evita pensar en blanco y negro. Si bien es cierto que manejar tiene sus riesgos, el hecho de estar en un carro no implica que vas a tener un accidente. Maneja responsablemente y mantente alerta, esto es esencial siempre que realices esta actividad.
  3. Aprende a reducir tus niveles de tensión cuando te encuentras detrás del volante. Puedes practicar algunas técnicas de relajación antes de manejar.
  4. Si has dejado de manejar por un tiempo, procura volver de manera gradual. Ponte cómodo en el automóvil y procura realizar primero viajes cortos en carreteras con las que estás familiarizado. Realiza los ajustes y revisiones necesarias en tu automóvil para mayor tranquilidad: revisa los espejos, ajusta bien el asiento, usa zapatos cómodos, revisa que los niveles en los líquidos de tu automóvil sean óptimos (combustible, aceite, agua, entre otros). Por otro lado, controla tu ambiente, tu música, todo para facilitar una experiencia más llevadera.
  5. Usa afirmaciones constantes para recordar que estás haciendo las cosas bien y con cautela, esto te hará sentir más seguro.
  6. No olvides que no estás solo, muchas personas experimentan este tipo de fobia alguna vez en su vida y la logran superar.

¿Cuál es el siguiente paso?

Controlar tu ansiedad y de ser posible superarla, más allá de ayudarte a superar el miedo o la fobia a conducir, te va a ayudar en todos los aspectos de tu vida. No evites tu fobia, más bien busca maneras de tratarla y de lidiar con ella, entre más pronto aceptes esto, más pronto podrás comenzar tu recuperación. Es importante señalar que no existe una manera única de superar el tomar a manejar, lo que funciona para mí, puede no ser útil para ti y este es el caso en muchos de los tratamientos para trastornos de ansiedad. Sin embargo, una vida sin ansiedad hace que valga la pena el proceso de búsqueda, lo importante es no rendirse.

Si deseas conocer más sobre la ansiedad, aprender cómo funciona y además, algunos ejercicios y técnicas prácticas para superarla, te recomiendo que hagas click aquí para que visites la página oficial de Venciendo tu Ansiedad.

0 comments… add one

Leave a Comment