Medicamentos para el tratamiento de la ansiedad

por Diana Díaz el 25 de Abril del 2012

De acuerdo con el programa Venciendo Tu Ansiedad*, conocer y comprender el trastorno y sus síntomas te dará las herramientas necesarias para enfrentar tus temores y es bueno conocer un poco sobre las diferentes opciones de tratamiento para la ansiedad.

A pesar de que estoy más familiarizada y, en general me parecen más convenientes los tratamientos naturales para superar la ansiedad, como por ejemplo la terapia cognitivo conductual, los remedios naturales y a base de hierbas y los programas de autoayuda. He querido indagar un poco acerca de las diferentes terapias farmacológicas que existen para tratar la ansiedad.

Por lo que he leído, en la actualidad las terapias farmacológicas ansiolíticas se pueden clasificar dentro de tres grupos: las benzodiazepinas, los antidepresivos y los Beta bloqueadores. A continuación ahondaré un poco más en cada uno de estos tratamientos.

Benzodiazepinas

Estos son medicamentos psicotrópicos depresores del sistema nervioso central. Entre las mejor conocidas se pueden encontrar: el diazepam, el clordiazepóxido, el oxazepam, el clonazepam, el lorazepam y el alprazolam.

Muchos estudios han relacionado los trastornos por ansiedad con el sistema límbico**. El cual está formado por varias estructuras cerebrales como el tálamo y el hipotálamo, el hipocampo, la amígdala cerebral y el cuerpo calloso, entre otros.

Tal parece que las benzodiazepinas ejercen algunas de sus acciones sobre estas estructuras, en especial la amígdala, como  el hipocampo y el septum.

Algunos de los efectos colaterales de dichos medicamentos pueden ser: cambios de conducta, disminución de la atención, fatiga pasajera, confusión, mareo, visión borrosa, taquicardia y depresión, entre otros.

Se sabe que los peores efectos secundarios de estos fármacos, tienen relación con el hecho de que son altamente adictivos y producen un fuerte síndrome de abstinencia, con efectos similares a los producidos por la abstinencia de consumo de alcohol o la abstinencia de consumo de barbitúricos, por lo que no se recomienda su uso por períodos prologados de tiempo.

Antidepresivos

Antidepresivos tricíclicos

Reciben su nombre por su estructura química. Son conocidos por producir un efecto sedante, que es beneficioso cuando se tiene que lidiar con crisis de angustia y ansiedad generalizada. Los más usados en el tratamiento y control de la ansiedad son la imipramina, sus derivados la desipramina y la clomipramina.

Los efectos secundarios de este tipo de medicamentos pueden ser graves. Algunos de estos son: sequedad de boca, cansancio, midriasis, retención urinaria visión borrosa, convulsiones, shock, coma y muerte.

Inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina (ISRS)

Entran en el grupo de los antidepresivos que se utilizan en tratamiento del trastorno por ansiedad. La idea de los ISRS es aumentar los niveles extra celulares  de serotonina (un neurotransmisor íntimamente relacionado con los trastornos de ansiedad y la depresión).  Algunos de los más conocidos son la fluoxetina, la fluvoxamina y la paroxetina. Sus síntomas secundarios tienen relación principalmente con su reacción ante otros medicamentos, en particular los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) que son otro tipo de antidepresivos.

Agonistas selectivos a los receptores 5-HT1A.

Este tipo de fármacos también tiene estrecha relación con el neurotransmisor serotonina (5-HT). Un agonista es aquella sustancia que es capaz de unirse a un receptor y provocar una respuesta en la célula, en este caso a el receptor 5-HT1A, que es un subtipo de receptor que une a los neutrotransmisores de serotonina externos.

Entre estos fármacos, que son relativamente nuevos, se encuentran la gepirona, la ipsapirona y la buspirona, son fármacos  relativamente  nuevos  que  ejercen acciones antidepresivas y ansiolíticas, a diferencia de las benzodiazepinas no producen sedación ni relajación muscular. De hecho, la buspirona es el fármaco de este grupo de sustancias en uso clínico y ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la ansiedad generalizada y del ataque de pánico.

Inhibidores de la monoamino-oxidasa (IMAO)

Reciben este nombre pues actúan bloqueando la acción de la enzima monoamino oxidasa. Algunos de ellos, como la fenelzina, la tranilcipromina y la iproniacida pueden ejercer algunas acciones ansiolíticas. Entre los efectos colaterales más destacados de los IMAO, están que pueden provocar un aumento en la presión alterial, y su interacción, previamente mencionada, con los antidepresivos selectivos de la recaptura de serotonina (ISRS).

Beta bloqueadores 

De este tipo de fármacos, fue el primero con uso clínico y el más utilizado aún es el propanolol. Este puede utilizarse para atenuar manifestaciones físicas de la ansiedad  (especialmente la ansiedad social) tales como los temblores, sudoraciones o pánico escénico, es por esta razón, prohibido su uso en deportistas durante competencias importantes, como los Juegos Olímpicos. Pueden tener efectos secundarios graves como dolor de cabeza, depresión, insomnio, vómito, entre otros.

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* Venciendo Tu Ansiedad es un programa completo que te dará respuestas a muchas de tus dudas con respecto a la ansiedad y el pánico, así como consejos prácticos para ayudarte a superarlos.

** http://en.wikipedia.org/wiki/Limbic_system

*** Rodríguez-Landa, Juan F. Contreras, Carlos M. “Algunos datos recientes sobre la Fisiopatología de los trastornos por ansiedad”. Rev Biomed 1998; 9:181-191.

 

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sennik pies 08 de Febrero del 2013 - 9:40 pm

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